En las últimas horas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer una iniciativa que puede ser de vital importancia para el Gobierno nacional en medio de la negociación que está llevando adelante para lograr una reestructuración de la deuda pública. Se trata del Fideicomiso de Resiliencia y Sostenibilidad que se financiará con los derechos especiales de giro de países ricos.

Aunque todavía falta que esta propuesta reciba el visto bueno del directorio los economistas Ceyla Pazarbasioglu y Uma Ramakrishnan detallaron en el sitio del organismo que se trata “un fondo fiduciario propuesto de U$S 50.000 millones podría ayudar a los países de ingresos bajos y medianos vulnerables a desarrollar resiliencia ante los shocks de la balanza de pagos y garantizar un recuperación sostenible”.

De esta forma, la nueva línea RST (por sus siglas en inglés Resilience and Sustainability Trust) permitirá financiar a las economías para que sean más resistentes a los impactos y lograr un crecimiento sostenible e inclusivo, así como el cambio climático, que es “otro desafío a largo plazo que amenaza la estabilidad macroeconómica y crecimiento en muchos países”, remarcaron.

En agosto del año pasado, el FMI distribuyó U$S 650 mil millones en derechos especiales de giro (DEG) de los que Argentina recibió U$S 4.300 millones. Del total global, U$S 400.000 millones fueron a países con posiciones externas sólidas.